Surtidores para gasolineras/estaciones de servicio

El montaje de una gasolinera desde el primer movimiento de tierras hasta el momento de “abrir las puertas” al público es un proceso largo, minucioso y costoso.

Entre los diferentes elementos a tener en cuenta en todo este proceso se encuentran los surtidores de combustible, las máquinas que se utilizan para poner combustible en los vehículos, algo que encontramos en cualquier gasolinera, ya que es imprescindible para poder desarrollar la tarea del repostaje. En este sentido desde Global Estaciones de Servicio ofrecemos los mejores surtidores del mercado, así como un nivel de profesionalidad en el proceso de instalación de los mismos muy alto, siendo un referente en nuestro sector para este tipo de trabajos.

Están compuestos por dos partes principales: una «unidad de control electrónica» que contiene un sistema embebido para controlar la acción de la bomba y que se comunica con el sistema del mostrador en el interior de la tienda , y en segundo lugar, una sección mecánica que contiene una bomba eléctrica y unas válvulas para bombear físicamente el combustible.

Los surtidores antiguos tenían un contador del volumen de gasolina dispensado, con las cifras sobre unas ruedas giratorias (una por cada dígito), que estaban conectadas físicamente con una turbina que medía el flujo de combustible.

Hoy en día el flujo del combustible se mide mediante unos álabes que hacen girar unos codificadores rotatorios que generan impulsos eléctricos. En algunos casos la bomba impulsora se puede sellar y sumergirse dentro del depósito de gasolina, en este caso se conoce como bomba sumergible.

Los surtidores de gasolina modernos tienen un sistema de cierre automático que detiene el flujo de combustible cuando el depósito está lleno. Esto se hace con un segundo tubo, el «tubo de detección«, que discurre a lo largo del interior del tubo de la boquilla hasta una Bomba Venturi (equipo de laboratorio que permite producir un vacío en un espacio confinado mediante una corriente de agua) en el mango de la bomba. Una válvula mecánica conectada a una membrana sensora detecta este cambio de presión y dispara el gatillo de la bomba, impidiendo el flujo de combustible.

Normalmente, los surtidores antes de poder operar, deben ser certificados individualmente después de la instalación por parte de un inspector de la «Oficina de pesos y medidas» del gobierno, que compruebe que el dispensador muestra la misma cantidad que suministra realmente.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest
Share on whatsapp
WhatsApp